Con el objetivo de difundir la música, la Fundación Bilbao 700-III Millenium organiza el Festival Música-Musika, dirigido tanto a un público melómano, como a aficionados o noveles. Esta edición, el ciclo se desarrolla en torno al lema “El esplendor ruso”. En este marco, Iván Martín y Iagoba Fanlo interpretarán obras de Glinka, Rachmaninov, Borodin y Tchaikovsky.
:: Fecha: 2 de marzo de 2012
:: Hora: 19 horas
:: Lugar: Palacio Euskalduna, Sala Turgénev. Bilbao
:: Intérpretes: Iván Martín (piano), Iagoba Fanlo (violoncello)
Programa:
:: Glinka. Seis canciones.
:: Rachmaninov. Vocalise opus 34, nº14
:: Borodin. Serenata
:: Tchaikovsky. Nocturno opus 18, nº 4
:: Tchaikovsky. Pezzo capriccioso opus 62
Sobre el Festival Música-Musika y “El esplendor ruso”

“El interés por los orígenes y la identidad nacional caracterizaron el siglo XIX. En Rusia la conciencia nacional se mostró con una intensidad particular tras la victoria sobre Napoleón en 1812. Hasta entonces, la nobleza rusa hablaba y escribía en francés. Después de la guerra, la lengua rusa recuperó su posición principal. También cambió la percepción del papel que desempeñaba el pueblo en la historia rusa y por primera vez se hizo evidente que en aquel momento crítico, las “masas” podían manejar el destino del país. Este “descubrimiento” también ayudó al desarrollo del arte.
Las artes rusas dieron un giro decisivo en los últimos 40 años del siglo XIX. Hasta entonces el muy reglamentado mundo oficial del arte y de la música se articulaba sobre las instituciones imperiales: la Academia de las Artes de San Petersburgo y los teatros de la Corte de esta ciudad y de Moscú. El primer organismo que ofrecía conciertos en San Petersburgo se fundó en 1859 bajo el patrocinio de la Corte y de ahí surgieron, en muy poco tiempo, los primeros conservatorios del país. Dichos establecimientos asociados, que seguían en exceso las normas y la estética europea, provocaron una reacción pro-rusa y el deseo de crear un arte imbuido de tradiciones nacionales desvinculadas de la Corte. Por primera vez, gentes particulares empezaban a apadrinar artistas y músicos.
En este contexto socio-cultural se inscribe el llamado “Grupo de los Cinco”, formado por Balakirev, Cui, Mussorgski, Rimski-Korsakov y Borodin, y que el crítico de arte Vladimir Stassov apodó “el poderoso puñado”. Fue indudablemente Glinka el compositor que inspiró a este grupo.
Tchaikovsky, sin embargo, no fue considerado de esta escuela nacional rusa aunque Stravinsky le consideró “el más ruso de todos” y el mundo entero le considera el gran compositor ruso de la 2ª mitad del siglo XIX.
En cuanto a Rachmaninov y a Scriabin tienen en su haber grandes composiciones de “espíritu nacionalista ruso” aunque no todas sus obras se pueden enmarcar en esta tendencia.
Musika-Música 2012 ofrecerá si no lo mejor, si lo más significativo de estos grandes compositores”.
Fuente: Fundación Bilbao 700 III Millenium Fundazioa

